En el desarrollo de infraestructura subterránea para redes de gas, la precisión y el respeto por el entorno urbano son factores determinantes. El Sistema Ramming, también conocido como pipe ramming, se ha consolidado como una solución eficiente para la instalación de ductos sin necesidad de excavaciones abiertas. Esta técnica trenchless permite ejecutar cruces horizontales bajo vías, canales o estructuras sin alterar la superficie, lo que la convierte en una alternativa ideal para proyectos en áreas densamente pobladas o con restricciones ambientales.
La tecnología se basa en el uso de martillos neumáticos o hidráulicos que hincan tuberías de acero directamente en el terreno. Su aplicación es especialmente útil en suelos difíciles como los arcillosos, arenosos o de canto rodado, donde otras técnicas podrían fallar o requerir intervenciones más invasivas. Además, el sistema ramming destaca por su rapidez de ejecución, precisión en la alineación y capacidad para instalar tuberías de gran diámetro.
¿Qué es el Sistema Ramming?
El Sistema Ramming es una técnica de perforación horizontal sin zanja que permite la instalación de tuberías de acero mediante impacto controlado. Utiliza un martillo neumático de alta potencia que transmite energía al tubo, hincándolo progresivamente en el terreno sin necesidad de remover el suelo. Esta tecnología es capaz de instalar tuberías desde 10” hasta 70” de diámetro, alcanzando longitudes de hasta 80 metros en una sola operación.
La principal ventaja del sistema es que no requiere sobreexcavación ni intervención directa en la superficie, lo que reduce significativamente el impacto ambiental y social del proyecto. Además, permite mantener la integridad del terreno, evitando asentamientos o desplazamientos que podrían comprometer otras infraestructuras cercanas.
Aplicaciones en ductos de gas
En el ámbito de los ductos de gas, el sistema ramming se utiliza para realizar cruces subterráneos en zonas donde abrir zanjas sería inviable o riesgoso. Algunos ejemplos incluyen:
- Cruces bajo carreteras, ferrocarriles o canales.
- Instalación de ductos en zonas urbanas densas.
- Proyectos en áreas con restricciones ambientales o patrimoniales.
- Intervenciones en suelos con alta presencia de agua o materiales inestables.
Gracias a su capacidad para trabajar con tuberías de gran diámetro y su adaptabilidad a diferentes condiciones geotécnicas, esta técnica se ha convertido en una herramienta clave para empresas que desarrollan redes de distribución de gas natural o gas licuado.
Características técnicas del sistema
El sistema ramming se caracteriza por una serie de especificaciones técnicas que lo hacen altamente eficiente:
| Característica | Detalle |
| Diámetro de tuberías | Desde 10” hasta 70” |
| Longitud máxima | Hasta 80 metros |
| Tipo de suelo | Arcilloso, arenoso, canto rodado |
| Tipo de tubería | Acero al carbono |
| Método de hincado | Martillo neumático o hidráulico |
| Aplicaciones | Cruces horizontales y verticales |
Además de su uso horizontal, el sistema también puede emplearse en hincado vertical para la instalación de pilotes metálicos o cabezas de pozo, ampliando su versatilidad en proyectos de ingeniería civil.
Ventajas frente a métodos tradicionales
Comparado con las técnicas convencionales de excavación, el sistema ramming ofrece múltiples beneficios:
- Reducción de tiempos de obra, gracias a su ejecución directa y continua.
- Menor afectación al entorno, al evitar la apertura de zanjas.
- Alta precisión en la alineación de tuberías, incluso en terrenos complejos.
- Menores costos indirectos, al reducir la necesidad de reposición de pavimentos o interferencias con servicios existentes.
- Mayor seguridad operativa, al minimizar la exposición de trabajadores a riesgos propios de excavaciones abiertas.
Estas ventajas lo convierten en una solución preferida para proyectos que requieren eficiencia, seguridad y respeto por el entorno urbano.
¿Qué tipo de obras pueden beneficiarse?
El sistema ramming no se limita a ductos de gas. Su aplicación se extiende a:
- Acueductos y alcantarillado.
- Redes eléctricas y de telecomunicaciones.
- Infraestructura vial y ferroviaria.
- Proyectos industriales y mineros.
Su capacidad para adaptarse a diferentes diámetros, longitudes y condiciones de suelo lo convierte en una tecnología versátil para múltiples sectores.



